miércoles, 6 de mayo de 2009

Creando reproductores

1.- Sobre la importancia de “forjar” reproductores.

Para poder ofrecer los mejores ejemplares hay que prepararlos a conciencia, desde que son larvas; Si bien es primordial la carga genética de los padres (reproductores) para determinar la calidad genética de nuestros ejemplares, igualmente es prepararlos bien, así como llevar un estricto programa dietético-sanitario complementado con determinados ejercicios en sus distintas etapas pre-adultas.

Un buen reproductor facilitará la labor de criar, se ocupará de sus labores para con la descendencia (durante los primeros días de la puesta), además de mostrar signos de actividad frenética ante la presencia de congéneres de ambos sexos; es decir, si es macho ha de reaccionar como el gallito del corral ante la presencia de 1 o más hembras y algún macho (separados, nunca en el mismo acuario sin separaciones), la hembra sin embrago no tienen porqué mostrarse combativa pero sí intentar llamar la atención del macho efusivamente.

En ocasiones, haber preparado a nuestros reproductores o no haberlo hecho será determinante para conseguir sacar descendencia de una pareja elegida por nosotros y no al azar (colocando varias hembras, por ejemplo, o alternando los machos). Como se hace evidente, es imprescindible que sea el criador quien elija, sólo de esta manera se trabajará con los mejores ejemplares, hacer cruces selectivos, establecer líneas, desechar o “limpiar” genes no deseados de una línea, etc.

2.- El Betta Splendens y la supervivencia del más fuerte.

El Betta es un pez de naturaleza extrema, regido por instintos extremos de supervivencia, siendo la fortaleza un rasgo a tener en cuenta. Varios factores obligan a seleccionar los mas fuertes y grandes, entre los ejemplares que mejor cumplan el rasgo a transmitir, pero se hace innecesario enumerarlos si somos capaces de asumir la naturaleza violenta del Betta, que le obliga a competir por todo (comida, territorio, parejas reproductivas, etc.), y asumimos igualmente que la fortaleza es imprescindible en nuestros reproductores para mantener la actitud de éstos lo mas salvaje posible, determinante para producir buenos reproductores entre la descendencia.

Lamentablemente, por muy buenos que sean los reproductores (en carga genética y en sus funciones de reproductores), por mucho que llevemos un programa estricto dietético-sanitario, por mucho que apliquemos un buen programa de trabajo para los ejemplares, siempre habrá determinados ejemplares que no consigan aptitudes físicas aceptables. Siempre encontraremos algunos alevines con problemas notables de crecimiento (de 3 a 4 veces inferior a la talla media de sus hermanos d igual edad) por problemas de desarrollo; es fácil hacer criba de estos Bettas defectuosos a partir de la cuarta semana de vida (tras el desarrollo del laberinto), lo más práctico es separarlos para suministrarlos a los adultos como alimento vivo, ayudando además a ejercer de control de población en nuestras puestas. Una vez pasadas las cribas de las semanas 4 y 6, la talla media de la puesta debería ser más simétrica. A medida que avancen las semanas, volveremos a apreciar ejemplares con talla inferior a la media, pero en este caso no será por problemas físicos de crecimiento sino por una regla básica; siempre están los más débiles o los más torpes que tienen menos acceso a la comida frente a sus hermanos. La solución es separarlos a contenedores individuales para fomentar su crecimiento de manera personalizada (evitando que compita por la comida en inferioridad de condiciones que prolonguen su retraso de crecimiento).

3.- ¿Un Betta nace o se hace?

Como diría un viejo amigo, ambas. A continuación me explico:

En un principio podemos decir que 1 Betta “nace” (lo que es se lo debe a su carga genética), pues de donde no hay no se puede sacar (no podemos obtener 180° de aleta caudal en 1 Halfmoon que posee una apertura menor, ni podemos hacer que desarrolle sus aletas más allá de su tamaño original con ejercicios o cualquier otro tipo de interacción que no sea los cruces selectivos y la transmisión de rasgos).

Una vez asumido que 1 Betta “nace” toca asumir que también se hace. El carácter de un Betta criado por nosotros será fruto de nuestra interacción con él, pero además sus rasgos conservarán elegancia y una buena línea si los ejercitamos desde bien temprano (es sobre todo frecuente en variantes de aletas débiles como los Halfmoon o Crowntail; es imprescindible que nuestros ejemplares ejerciten sus aletas periódicamente para enviar sangre a los capilares de éstas y ayudar a su desarrollo físico; aletas erguidas con forma elegante ante la presencia de otro Betta, sin flacidez en la composición total de éstas y de aspecto sano). Un buen ejercicio para trabajar las aletas es emplear 1 espejo dentro del acuario o contenedores individuales transparentes adyacentes, permitiendo que vean a otros bettas y desplieguen sus aletas.

4.- ¿Qué buscamos en un reproductor?

Generalmente, cuando planificamos la reproducción de nuestros Bettas lo hacemos en función de los rasgos de la pareja elegida, es decir, procuramos perpetuar unos rasgos concretos o queremos emplearlos para un cruce determinado.

Es por ello que se hace importante elegir bien los ejemplares a convertir en reproductores, teniendo muy presente que para perpetuar o realzar un rasgo hemos de buscar los ejemplares que mejor expuesto tengan dicho rasgo, preferiblemente en su fenotipo si bien en ocasiones se recurre a las cargas genéticas del genotipo. Si queremos aumentar la apertura caudal de nuestros Halfmoon deberemos elegir los que tengan mayor apertura caudal, si queremos reducir la longitud de los radios de un Halfsun o un Crowntail, habremos de seleccionar los que menos longitud de radio tengan, etc.

Es más que recomendable emplear líneas establecidas para obtener resultados fiables, siendo obligatorio hacerlo si queremos criar Bettas de calidad genética.

Un error harto común es seleccionar a conciencia a los machos sin importar de las hembras nada más que su carga genética y el establecimiento de la línea; es igual de importante o más que la hembra tenga una línea lo más perfecta posible, dentro de lo que buscamos cruzar, de ello dependerá en gran medida la posibilidad de mejorar la línea a cruzar.

5.- Buscando materia prima.

En la mayoría de foros de acuariofilia, revistas especializadas, blogs y páginas personales se habla de la importancia de trabajar con material de primera calidad (entiéndase por ello Bettas homocigóticos para determinados rasgos y líneas establecidas, con las que controlar y estudiar al detalle el resultado de los cruces. Ciertamente es muy importante, pero ¿dónde puedo conseguir ejemplares de alta calidad genética?, en las tiendas no, al menos no en las tiendas españolas, sudamericanas y en gran parte del resto de Europa. Entonces, ¿dónde puedo conseguir ejemplares de alta calidad genética?, lo más a mano es contactar con criadores locales por medio de los foros y páginas personales, si bien estamos limitados a lo que producen y suele haber poco donde elegir.

Así pues, lo mejor es recurrir a páginas de criadores especializados en Bettas, siempre que el bolsillo lo permita; dentro del abanico de páginas de criadores disponibles en Internet la preferencia es Tailandia, donde podemos obtener lo último entre lo mejor, a precios mas asequibles que en USA. Tras Tailandia el siguiente lugar a tener en cuenta es USA, donde hay una larga tradición con los Bettas pero sus precios suelen ser mayores. Por último, las páginas de criadores locales especializados en Bettas, escasas pero cada vez surgen más, como es el caso de Bettanature, donde obtener parejas de reproductores importados de los criaderos de mayor prestigio o adquirir descendientes de importaciones a un precio menor sin devaluar la calidad genética de la línea, pero con el inconveniente de limitarse al stock disponible.

6.- Ejercicios para fomentar el desarrollo de nuestros reproductores.

- Entre 1 día y 1 mes de vida evitar aplicar programas de ejercicio.
- Entre 1 mes y 1.5 meses alojar Bettas en acuario de al menos 30 de altura de agua.
- Entre 1.5 meses y 2.5 meses ubicar puesta en acuarios de no menos de 60 litros, bien sea con altura o con longitud, para fomentar la “caza” de alimento y la competición por los recursos (forjando el carácter y desarrollando su físico).
- Entre 2.5 meses y 6 meses de vida:
+ Para ejemplares sin agresividad notable, generalmente hembras, emplear acuario comunitario con una bomba de agua que ejerza una corriente de agua lo suficientemente potente para obligar a los bettas a nadar y lo suficientemente débil para no hacer una marejada en el acuario. Proteger la tomad e agua de la bomba con una capa de esponja o perlón, evitando que succione a los Bettas. Colocar un programador de encendido y programar intervalos de 15 minutos de actividad con descansos de al menos 45 minutos entre ejercicios.
+Para ejemplares notablemente agresivos y confinados en contenedores individuales existen varios ejercicios que enumeraré por orden de preferencia.
>Colocar una piedra difusora a media altura del contenedor, creando una corriente circular. (no más de 5 minutos/día).
>Colocar el ejemplar en un recipiente oval y colocar la salida de una bomba de agua pegada a una pared interior del recipiente, creando una corriente circular. (no más de 5 minutos/día).
>Colocar macho tras macho (cuando retiramos uno, ponemos otro) en los acuarios comunitarios de las hembras, provisto de una bomba de agua para trabajar al menos 5 minutos/día. Entre macho y macho dar al menos 15 minutos de descanso a las hembras, para no agotarlas.

Si quieres acceder a un formato mas ordenado del contenido, te ofrezco la versión en pdf: Descargar





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